*Había cerrado sus ojos tranquilamente y escuchaba aquella voz suave y casí femenina cantar, repitiéndo una letra de una melodía, de una canción una y otra vez, sonreía suavemente, apenas siendo notorio, abrió sus párpados lentamente para poder voltear a ver a donde estaba el chico, con sus manos entrelazadas y reposantes en su rodilla superior a la otra, con sus piernas cruzadas, apenas volvía a ver de vez en cuando por la ventana, callado, para no llegar a molestar, para no interrumpir al chico en su memorización de la letra.*